El video ilustra parte de esas tantas argentinas que conviven dentro de nuestro país.
Del lado izquierdo de la pantalla, Sebastián Basalo, director de la prestigiosa y masiva revista THC, un pibe de menos de treinta años que milita fervientemente por la despenalización del consumo de drogas y el auto cultivo, y del lado derecho, el hombre que dirige la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre. En el medio, Gerardo Rozin, conductor del programa. Basalo expone sus ideas, aporta estadísticas, argumenta por qué tenemos la imperiosa necesidad de modificar la actual ley de drogas, y sufre en carne propia la persecución y cárcel que sufren miles de pibes de nuestro país -en su mayoría pobres-, por consumir marihuana o tener plantas en su casa. Izaguirre es una máquina de disparar lugares comunes, ofensas y bríos de machito campeón, sin lograr, en ningún momento, ponerse a la altura de las circunstancias. Ante un argumento irremontable que le tira Basalo, el hombre monta una ofensa, agrede, escupe intolerancia y odio, y rompe las reglas televisibas. Rozin, estupefacto, no sabe que hacer, y suponemos que se arrepiente de haber sentado en su mesa a la bestia. Basalo acusa al gorila de haber encabezado una antimarcha de la despenalización, junto a grupos neonazis, pocos días atrás. Y ahí empezamos a entender todo.
Navegamos el sitio de la Asociación Antidrogas. Impulsan la candidatura del Ex Presidente Duhalde, y entre los pergaminos que se muestran de su carrera, rebasan menciones institucionales de la era menemista. El círculo cierra cuando vemos otro video, de hace unos pocos días atrás, con los mismos actores, la misma discusión, y una desvergonzada catarata de críticas hacia el gobierno nacional de parte de éste operador político de Duhalde, que si alguna vez tuviese responsabilidades como funcionario público habremos retrocedido no años, sino siglos, en la construcción de una patria más justa, libre y soberana.
Dios nos libre de esta bestia despiadada.
Toda la solidaridad con los pibes de la THC, su construcción política y su lucha.
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La altura de Sebastián Basalo y el salvajismo de Claudio Izaguirre
Escribimos la nota de tapa de la THC: Porro en los 70, militancia y consumo de drogas

Van por el número 37. Más de cuatro años de militancia a favor de la cultura cannabica en la Argentina. Son un fenómeno de ventas, y de época. Los kioscos de diarios cuelgan sus potentes tapas a color en la zona más vistosa del puesto. Defienden las libertades individuales y fomentan la organización. Son una fuente de consulta permanente. Sus dos estandartes son la despenalización del consumo personal de drogas y el autocultivo de la marihuana en casa. Son gente joven, honesta y con muy buena leche. Se los dije cuando me invitaron a la redacción: “ustedes tienen mucho que ver con el histórico fallo de la Corte Suprema, que despenalizó el consumo". Ellos lo saben. Por y para eso sacaron una revista. Reconocen a Néstor Kirchner como el hombre que por primera vez pateó el tablero, pero quieren más: una nueva ley de Drogas, que ponga al Estado, ya no en el lugar del milico que te reprime y manda preso como a un delincuente, sino que, en caso de que haga falta, te ofrezca asistencia sanitaria, te hable de Salud.
Cuando nos juntamos para pensar con qué tema yo podía aportar a la revista, no hizo falta dar demasiadas vueltas: la política. Néstor había muerto hacía poco y todavía estábamos tan desacomodados como doloridos. Política, sí, pero también drogas. Pensamos, entonces, en un informe que arrancase en la década del 70, y que terminase en el hoy, de la mano de los miles de pibes que ganan las calles interpelados por una pasión inaudita. Dos picos de participación política en nuestra historia política contemporánea. No sé si saldrá la foto del 2011 en el próximo número, pero sí salió una exhaustiva revisión la militancia de los años 70, y su relación con las drogas -y los primeros pasos que se dieron a nivel continental, y nacional, en la "lucha contra las drogas"-.
Para mí el placer es infinito. La revista me parece de excelencia, ellos derrochan humildad y sabiduría, y considero sustancial que tomen la posta con un tema que hoy nos tiene a unos cuantos agarrados del forro de las pelotas: la política, y su intrínseco poder para transformar la realidad. Esa misma política que le devolvió la dignidad a los jubilados, arremete con la Asignación Universal por Hijo, permite el Matrimonio Igualitario, o avanza por una nueva ley de Drogas que termine definitivamente con el salvaje maltrato que sufren los consumidores de drogas.
En todos los kioscos del país, entonces, con ustedes, el último número de la THC, cuya nota de tapa fue escrita por quien escribe, y Martín Armada, editor responsable de la publicación.
Manu y Santino Dios