El material impreso salió a la calle el último domingo. Y la versión digital, ya está subida al sitio digital que el suplemento tiene en internet.
Acá, la nota. Leer más...
Tuve el privilegio de escribir un relato en el Ni a Palos que el fin de semana salió a la calle dentro del Miradas al Sur.
Y el tema que me pidieron tiene una profunda huella en mi vida. La consigna fue la siguiente: "una miscelánea del ascenso de River".
Acá está la nota.
Gracias Martín Rodriguez.
El jueves primero de marzo tuve el privilegio de cubrir para el diario Miradas al Sur una actividad que tenía un invitado de lujo: Baltasar Garzón.
Todo preso no es político. Por lo menos en términos formales. En nuestro país, durante la dictadura genocida del 76, llegó a haber diez mil hombres y mujeres encarcelados por razones políticas. La gran mayoría tenía algo más de veinte años. Uno los mira ahora, que andan por los sesenta, y siente, con emoción, un profundo reconocimiento, porque su lucha no sólo dejó ausencias y dolor, sino también, una herencia, que nosotros, sus hijos, sostenemos y construimos, en libertad y con alegría murguera, primero en los noventa, a los cascotazos, y ahora, de la mano de dos militantes que conformaron esa misma generación de soñadores: el proyecto político por el que en aquel momento se los llevaron.
El llamado cayó el viernes al mediodía, en medio de una reunión de trabajo. "Necesitamos una entrevista con los abogados de las Abuelas". "¿Por el fallo de ayer?". "Exacto. 9000 caracteres, e intentá sacarle un buen título". Luego de algunos llamados, y por medio de la buena disposición de algunos compañeros, logramos combinar una entrevista para última hora de la tarde con Mariano Gaitán.
Ir a la casa de las Abuelas siempre afloja las piernas. Están escribiendo lo mejor de nuestra historia y para nosotros es un enorme placer tocarles timbre, traspasar la puerta, hojear su semanario, mirar las fotos y placas, o escucharlas en la penumbra de la sala de reuniones de la calle Virrey Ceballos. Lo mismo con los nietos recuperados -perlas encontradas en el lo más profundo del lodo-, o en este caso, los abogados, que son todos pibes -y pibas-, que aparte de ser profesionales por los que cualquier exclusivo y tradicional estudio jurídico pagaría fortunas , son tan militantes de la causa como cualquiera de nosotros.
Acá, la nota que finalmente salió publicada en Miradas al Sur.
Lo más rico de la hora y pico que estuvimos con ellos, sin embargo, floreció, como suele suceder, cuando apagamos el grabador, porque tanto ellos como nosotros nos deshicimos de las cuerdas que impone el periodismo, y en el plano de la informalidad, charlamos acerca de su compromiso con la causa que podría cambiar de manera definitiva la relación entre la política y los medios hegemónicos de comunicación. "La estocada final".
Mariano y Alan son de carne y hueso, como nosotros. Te los podés cruzar en un fútbol 5, un asado o hasta un fiestón, y el ida y vuelta, de pie, en su oficina, valió mil notas. Justamente por esa sensación de que ellos somos nosotros.